Intentaré contestar a dos preguntas: 1. ¿Por qué me gustó? 2. ¿Qué no me gustó? Y luego solo compartir contigo qué estas leyendo, algunos libros que me han dejado un buen recuerdo, algunos que me gustaron, algunos que te pueden ayudar a coger afición por la lectura, algunos que me ensañaron algo, algunos que me enseñaron mucho, ... sobre gustos no hay nada escrito ... más bien mucho ... sobre mis gustos y "disgustos", esto es lo que se va a escribir...
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sábado, 9 de agosto de 2014
viernes, 25 de julio de 2014
Ehrengard. Isak Dinesen
Ehrengard
Isak
Dinesen
Anagrama
pp.
126 (con 20 de prólogo)
Un delicioso prólogo de Javier Marías.
(le dedicaré un post)
1. Un cuento y, como tal, breve. Con
la ironía y a la vez delicadeza que cabía esperar de la baronesa Karen Blixen
(firmaba con pseudónimo masculino: Isak Dinesen o Pierre Andrézel ) “que
hablaba como la lluvia y contaba como Sherezade”. Leo en una
crítica de un “cultural” Difícilmente se encontrará en nuestra época un
cuento tan bien contado como éste (me parece algo
exagerado). Dividido en tres partes, a modo de escenas (sin capítulos) hasta la
tercera no entras en desenmarañar la historia en un ritmo trepidante.
2. Entremezcla en la trama algunas
largas cartas de uno de los personajes, que para mi gusto enredan en
exceso. Para el crítico: La
complejidad del relato está en sí mismo, no en el modo de narrarlo. (para él … que sabe más … no para mi).
Nota: 8
martes, 22 de julio de 2014
Contar un cuento
"Pero
antes -de redactar los dos primeros de sus famosos Seven Gothic Tales-
aprendí a contar cuentos... tenía el auditorio perfecto. Los blancos ya no son
capaces de escuchar un cuento recitado. Se remueven o se adormecen. Pero los
nativos todavía tienen oído. Yo les contaba cuentos continuamente, de todo
tipo. Y todo tipo de disparates. Yo decía: "Había una vez un hombre que
tenía un elefante con dos cabezas"... y al instante estaban deseosos de
saber más. ¿Oh? Sí, pero, Mem-Sahib, ¿cómo lo encontró? ¿Y cómo se las
arreglaba para darle de comer?", o lo que fuese. Les encantaba semejante
invención".
(Isak Dinesen)
lunes, 21 de julio de 2014
Ehrengard-Prólogo de Julian Marías
Sobre
el cuento escribe Javier Marías en el prólogo a en Ehrengard
De
los cuentos contados, transmitidos, orales, susceptibles de repetición,
de hecho necesitados de repetición, como bien saben los mejores y más
entendidos oyentes de cuentos, los insomnes y los niños. La propia baronesa
Blixen veía clara la diferencia: "Uno puede CONTAR "Alí Babá y
los cuarenta ladrones", pero no podría CONTAR Anna Karenina".
...
El
reino del cuento -a pesar de los esfuerzos de numerosos escritores
contemporáneos por contaminarlo con modos, con gestos, con ademanes propios de
esa bastarda sin hogar que es la novela- no pertenece a la historia ni está
sometido a sus cambios, como tampoco lo está el del mito.
Etiquetas:
Cuento,
Isak Dinesen,
Javier Marias
domingo, 9 de diciembre de 2012
El Aleph. Borges
El
Aleph
Jorge
Luis Borges
Ed.
Alianza Editorial
Apenas 199 páginas
18
cuentos entre los que resalto “Emma Zunz” (algo duro) “Deutsche Requiem” y por
supuesto “El Aleph”.
1.
Se lee muy fácil. En todos los cuentos se muestra la capacidad expresiva del autor,
su dominio del lenguaje, su fino humor en algunos momentos y la capacidad de
hundirte la cabeza en el relato desde la segunda línea.
2.
No voy a ponerle peros más que a los
suecos por no haberle dado el Nóbel .
Un resumen de lo que apuntaba del Aleph
un recorte de prensa (no se quién lo firmaba):
Carlos Argentino cándidamente cree que el lenguaje sirve para dar cuenta prolija del mundo. El cuento se burla de este tipo de escritor que duplica la realidad con el lenguaje, empobreciendo una y otro. En cambio, «Borges» declara el carácter fantástico del objeto mismo, de la literatura como acto de revelación. Para Carlos las palabras corresponden a las cosas, v no hay asombro entre ambas, sólo resignación y utilidad; para «Borges», nombrar es siempre insuficiente, porque el todo es inabarcable y sólo nos quedan los informes parciales, las metáforas y las figuras de equivalencia. La poesía sería el nombre esquivo del mundo.
De este modo, la poética borgeana se caracteriza por un doble movimiento. Primero, nos remite a la tradición, porque el mundo moderno aparece como un lugar de pérdida y deterioro, y debemos recuperar la promesa poética del nombre, su capacidad de restablecer la memoria y reconocer un espacio visionario. Segundo, nos remite a la noción de cambio literario, porque la literatura afirma el valor de lo nuevo, de los procesos, al ejercer la crítica de los usos convencionales del lenguaje. En efecto, en El Aleph Borges produce una sátira de la república de las letras, de su culto del éxito y vanidad. Esta breve obra maestra sigue dándonos una lección clásica: la verdadera literatura construye una memoria recobrada y compartible. Esa rara vecindad de lo genuino, su certeza fugaz y larga nostalgia, es la demanda de El Aleph.
domingo, 12 de junio de 2011
El Claro del Bosque. Marisa Madieri

El Claro del Bosque
Marisa Madieri
pp. 133 (casi 30 las ocupa el posfacio)
Ed. Minúscula
Entresaco del posfacio … Es una delicada fábula floral. Para muchos italianos, la obra maestra de Marisa Madieri. Es la biografía de una margarita contada desde el punto de vista de una margarita.
Es como un relato a lápiz, es decir relato pintado en que el dibujo prevalece sobre el color.
Se trata en el fondo, de una larga, ininterrumpida contemplación y meditación sobre la vida y la muerte.
Es un poderoso ejercicio de metamorfosis y dilatación del yo. Hasta el nombre de la margarita —Dafne— hace referencia al mito clásico de la metamorfosis de una ninfa en un laurel.
1. Me gusta la sencillez, la belleza, la defensa de la vida frente a la “amenaza de la inevitable esterilidad que se autopropaga en las margaritas”. La construcción del relato. La brevedad. Lo estético. Además quiere acabar bien.
2. No es lo que más me gusta estos relatos fabulados, aunque ya vais conociendo mis gustos los que entráis en el blog.
Nota. 7
lunes, 6 de junio de 2011
Marisa Madieri en Verde Agua
Creo que este capítulo del libro Verde Agua se puede considerar también un relato corto.
Hacia el final del segundo curso de bachillerato tuve ocasión de participar en alguna celebración en casa de mis compañeras. La primera vez me invitó mi compañera de pupitre, Marina, con la que estudiaba a menudo. Era hija de un magistrado y vivía en una casa que a mí me parecía un palacio. En el vestíbulo había espacio hasta para una mesa de ping-pong. Marina era una chica sencilla y generosa, que no me hacía sentir incómoda por la disparidad de nuestras condiciones económicas.
Sentí, en aquella ocasión, una alegría confusa, una gran turbación y el deseo de rechazar la invitación. A la timidez se unía la vergüenza de no tener nada adecuado que ponerme. Yo sabía que todas las chicas tenían vestidos elegantes y vaporosos para las fiestas. Hablaban de ello en clase, describían la fantasía, el tejido, la hechura.
Mi madre me leyó el pensamiento. Llevó al Monte de Piedad, como había hecho otras veces, su brazalete de metal blanco y amarillo, después de haberlo lustrado a conciencia con un paño para que brillara, y su abrigo de piel, probablemente de conejo, muy gastado. Esto le permitió comprarme una falda acampanada y un conjunto formado por una rebeca y un jersey de cuello redondo, de orlón color verde Nilo. Guardé aquel conjunto durante años, con celo, a pesar de que el tejido de fibra sintética, con los lavados, se volvió cada vez más largo y más ancho, hasta deformarse del todo.
También verde agua se llamaba aquel color, que para mí es aún hoy el color del amor.
Hacia el final del segundo curso de bachillerato tuve ocasión de participar en alguna celebración en casa de mis compañeras. La primera vez me invitó mi compañera de pupitre, Marina, con la que estudiaba a menudo. Era hija de un magistrado y vivía en una casa que a mí me parecía un palacio. En el vestíbulo había espacio hasta para una mesa de ping-pong. Marina era una chica sencilla y generosa, que no me hacía sentir incómoda por la disparidad de nuestras condiciones económicas.
Sentí, en aquella ocasión, una alegría confusa, una gran turbación y el deseo de rechazar la invitación. A la timidez se unía la vergüenza de no tener nada adecuado que ponerme. Yo sabía que todas las chicas tenían vestidos elegantes y vaporosos para las fiestas. Hablaban de ello en clase, describían la fantasía, el tejido, la hechura.
Mi madre me leyó el pensamiento. Llevó al Monte de Piedad, como había hecho otras veces, su brazalete de metal blanco y amarillo, después de haberlo lustrado a conciencia con un paño para que brillara, y su abrigo de piel, probablemente de conejo, muy gastado. Esto le permitió comprarme una falda acampanada y un conjunto formado por una rebeca y un jersey de cuello redondo, de orlón color verde Nilo. Guardé aquel conjunto durante años, con celo, a pesar de que el tejido de fibra sintética, con los lavados, se volvió cada vez más largo y más ancho, hasta deformarse del todo.
También verde agua se llamaba aquel color, que para mí es aún hoy el color del amor.
lunes, 9 de mayo de 2011
Marisa Madieri
Quitadas unas lineas recojo uno de los capítulos (apunte de un dia del diario) y es casi un relato corto ... delicioso.
Mamá me llevó al médico. Me recomendaron una colonia de verano donde poder respirar aire sano.
Un muchacho en particular atraía mi atención. Tenía la piel clara, los cabellos del color del trigo y los ojos azul cielo. Sus mejillas, siempre arreboladas, recordaban la fragancia de una fruta madura. Adriano no reparaba en mí.
Con el fin de tener ocasión de acercarme a él, me puse, con paciencia, manos a la obra. Preparé con un cartón un tablero de ajedrez y recorté muchos pequeños discos sobre los que dibujé con destreza las diferentes piezas del juego del ajedrez. Me sentía particularmente orgullosa del alfil y de la reina negros, que tenían un aspecto imponente y un poco siniestro. El juego tuvo éxito con mis compañeros y al final, por mediación de una amiga un poco mayor que yo, conseguí desafiar también a Adriano. Estaba muy emocionada. En aquella partida intenté dar lo mejor de mí y ostenté todas las técnicas y los trucos que había logrado aprender de un pequeño manual y jugando, en Fiume, con mi padre. En pocos movimientos di jaque mate a mi adversario.
Adriano enrojeció de vergüenza y desde ese momento me evitó con sumo cuidado.
Mamá me llevó al médico. Me recomendaron una colonia de verano donde poder respirar aire sano.
Un muchacho en particular atraía mi atención. Tenía la piel clara, los cabellos del color del trigo y los ojos azul cielo. Sus mejillas, siempre arreboladas, recordaban la fragancia de una fruta madura. Adriano no reparaba en mí.
Con el fin de tener ocasión de acercarme a él, me puse, con paciencia, manos a la obra. Preparé con un cartón un tablero de ajedrez y recorté muchos pequeños discos sobre los que dibujé con destreza las diferentes piezas del juego del ajedrez. Me sentía particularmente orgullosa del alfil y de la reina negros, que tenían un aspecto imponente y un poco siniestro. El juego tuvo éxito con mis compañeros y al final, por mediación de una amiga un poco mayor que yo, conseguí desafiar también a Adriano. Estaba muy emocionada. En aquella partida intenté dar lo mejor de mí y ostenté todas las técnicas y los trucos que había logrado aprender de un pequeño manual y jugando, en Fiume, con mi padre. En pocos movimientos di jaque mate a mi adversario.
Adriano enrojeció de vergüenza y desde ese momento me evitó con sumo cuidado.
sábado, 5 de marzo de 2011
Historia universal de una infamia. Borges

Jorge Luis Borges
Son una serie de cuentos publicados en 1935, para los que toma unos personajes que han pasado a la historia por ser malhechores, piratas, negreros … y resume su vida en algunas escenas contadas por él … y como solo las puede contar él.
¿Los personajes?: Billy de Kid, la pirata viuda Ching, El atroz redentor Lazarus Morell, etc.
1. Es una delicia ver cómo dice las cosas. Son historias breves que paladeas los modos de decir; yo me he quedado más en eso que en lo que me ha contado. He apuntado frases. Creo que puede resultar muy interesante para los que quieran aprender a escribir … y para los que tienen que hablar ante mucha gente.
2. Si tengo que ponerle un pero es que no cuente cosas que dejen más poso. Si tengo que elegir –que NO tengo- me quedo con sus conferencias y entrevistas.
Nota: 9
domingo, 13 de febrero de 2011
Los Gondoleros silenciosos. William Goldman

Los Gondoleros silenciosos
Ed. Ático de los Libros
155 páginas
William Goldman. Creo que merece unas líneas para quién no le conozca. Es Novelista con títulos como “Marathon Man” y “La Princesa prometida”, adaptadas al cine por él mismo. Y además guionista oscarizado con “Dos hombres y un destino” y “Todos los hombres del Presidente”.
La verdad es que el autor merecía mi curiosa lectura. Que me perdonen las dos personas que lo leyeron y me lo aconsejaron, porque me parece que este cuento no está a la altura de las obras antes citadas.
Es la historia de un hombre que intenta hacer realidad un sueño casi imposible. Con una moraleja: cuando llega alguien especial, ese alguien hace mejores a todos los demás.
1. Es muy fácil de leer. Está muy bien editado, con grandes letras, que unido a las pocas páginas hace que en media tarde lo leas del tirón (no fue mi caso). Está bien escrito. Es entretenido.
2. Le falta contenido. Tiene un planteamiento que resuelve de un modo ¿alambicado?. “A mi gusto le parece” que le falta la densidad que esperas de un cuento que quiera trasmitir algo.
Nota: 7
martes, 12 de enero de 2010
Misterio y Maneras. Flannery O'Connor

Flannery O´Connor (1925-1964). Murió con 39 años. Nació en el seno de una familia católica en el Sur de Estados Unidos -de mayoría protestante-. El libro recoge una colección de ensayos y conferencias sobre: "el escritor y su país", "el arte de escribir cuentos", "la enseñanza de la literatura", "Novelista y creyente" ...
La primera edición del libro es de 1969, la que llegó a mis manos de 2007 en Ediciones Encuentro.
La explicación del título: la maneras engloban las costumbres, las conductas, las tradiciones, el habla ... el misterio para ella es sinónimo del sentido último de la realidad. "La tarea de la literatura es encarnar el misterio en las maneras, y el misterio resulta enormemente embarazoso para la mentalidad contemporanea"
Contesto a mis dos preguntas -que ecabezan y explican este blog-.
1. Me ha gustado porque me atrae la figura y el pensamiento de Flannery O´Connor, su valentía, la riqueza de su pensamiento, la pena de que la vida no le hubiera dado más tiempo ... Tengo que leer sus cuentos. He empezado por intentar comprender algo de su pensamiento.
2. El cuento, reconozco que es un género por el que no siento especial atraído. Advierto que el libro es un ensayo ... no una novela ... ni un cuento.
Tengo que anotar aquí algunos "subrayados" ... cuando saque tiempo.
"El novelista católico cree que el pecado destruye la libertad; el lector contemporáneo cree que es el modo de conseguirla."(125)
Nota: 8
Etiquetas:
8,
Cuento,
ensayo,
Flannery O'Connor
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